
La cicatrización, sobre todo de heridas crónicas, es un proceso complejo que depende de múltiples factores como la oxigenación, circulación sanguínea, nutrición, control de glucosa y estado general de la salud del paciente. Es por ello que cada vez más personas se preguntan si las cámaras hiperbáricas realmente funcionan para curar heridas.
La respuesta corta es sí, pueden ser muy efectivas, pero siempre que formen parte de un tratamiento integral que ataque la raíz del problema y no solo sus síntomas.
La oxigenoterapia hiperbárica (OHB) es un tratamiento médico en el que el paciente respira oxígeno puro dentro de una cámara presurizada. Esta presión superior a la atmosférica permite que el oxígeno se disuelva en mayor cantidad en la sangre, llegando incluso a tejidos con mala circulación.
Este aumento de oxígeno favorece:
Por ello, las cámaras hiperbáricas se utilizan como tratamiento complementario en heridas crónicas, úlceras diabéticas, lesiones por radiación, injertos y pie diabético, entre otros casos.
¡Ojo! Son un tratamiento COM-PLE-MEN-TA-RIO.
Numerosos estudios clínicos y la experiencia médica han demostrado que la terapia hiperbárica mejora significativamente la evolución de heridas de difícil cicatrización, especialmente cuando existe falta de oxigenación en los tejidos.
Sin embargo, es importante dejar algo claro que su efectividad depende en gran medida de que el paciente reciba un tratamiento conjunto y personalizado. Además de que un médico especialista valore el tipo de úlcera, herida o lesión, para ver si es adecuado para el paciente este tratamiento complementario.
Muchas heridas no cicatrizan correctamente porque existe una causa subyacente que no se está abordando, como por ejemplo:
La oxigenoterapia hiperbárica actúa como un potenciador, pero si no se corrige la causa principal, la herida puede reaparecer o no cerrar por completo.
Por eso, los mejores resultados se obtienen cuando la cámara hiperbárica se combina con:
Pensar en la curación de heridas como un todo es fundamental. Cuando se integra dentro de un plan terapéutico completo, los beneficios se traducen en:
Sí, las cámaras hiperbáricas pueden favorecer la curación de heridas, pero siempre como parte de un tratamiento integral. Atacar únicamente la herida sin tratar la causa que la originó es como intentar tapar una fuga sin cerrar la llave.
La clave está en un enfoque médico completo, personalizado y supervisado, donde la oxigenoterapia hiperbárica actúe como una poderosa aliada en el proceso de recuperación.