Heridas Crónicas y Pie Diabético

Las 3 opciones para poder caminar a pesar de tu herida crónica

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Lic. Alicia Bautista Mendoza
Lic. Alicia Bautista Mendoza
Psicología Social

Sabemos que una herida crónica puede convertirse en un gran malestar para aquel que lo padece y también para quienes le rodean. Uno de esos malestares y que sin duda es de los más visibles en estos casos, es el de movilidad.

Una herida que no cicatriza, con el paso de los días y semanas, provoca cada vez más molestias hasta que, eventualmente, hace muy difícil la simple y sencilla acción de caminar.

Sin embargo, si te encuentras en esa situación o conoces a alguien con este tipo de problema, queremos decirte que hay algunas alternativas a considerar para poder caminar a pesar de tener una herida crónica.

Una herida crónica

Antes de comenzar, es buena idea dejar en claro lo que es una herida crónica y el porqué es de suma importancia poder identificar alguna.

La definición más simple nos dice que es una herida que no cicatriza durante un tiempo razonable. Es decir, que con el paso de las semanas, la herida continúa abierta, pues el cuerpo no es capaz de lidiar con ella.

Para su aparición, existen un sinnúmero de causas probables. Sin embargo, antes de pensar en ello, es importante reconocer una herida crónica, pues hacerlo oportunamente para actuar en consecuencia, puede evitarnos complicaciones.

Ahora que ya conocemos más sobre las heridas crónicas, hablemos de la movilidad, pues, en ocasiones, estas afecciones aparecen en zonas que nos dificultan o, incluso, imposibilitan caminar.

CASO DE EXITO 2
DIABETES TIPO2 2
HERIDAS CRONICAS 2
PREVENCION Y CONTROL 1

Así que veamos cuáles son nuestras tres opciones para poder caminar a pesar de tener una lesión de este tipo. Cabe señalar que las alternativas van de la menos efectiva hasta la mejor de todas.

  1. Adaptación

Quizá la palabra no suena muy bien, pero es una realidad que la única persona que sabe bien cómo se siente la herida crónica, es el paciente. Por ello, buscar la adaptación al proceso es importante. 

De este modo, si es tu caso, podrás identificar cómo pisar o qué tipo de asistencia o apoyos requieres. Dicho de otro modo, se trata de caminar del modo en que menos molestias genere. Sin embargo, debemos decir que, con este método, la herida no mejorará y sí puede empeorar.

  1. Dispositivos y apoyos

Recuerda que tu movilidad no necesariamente debe depender enteramente de que tu herida te lo permita o no. Es decir, es posible encontrar apoyo en dispositivos que estén enfocados en ayudar a personas con problemas al caminar.

Antes de la silla de ruedas, que es ampliamente conocida por todos, hay un buen número de opciones, como bastones, andadores y muletas. Cada uno de estos dispositivos está diseñado para cubrir distintas necesidades de movilidad en personas que así lo requieran.

Por ejemplo, en un paciente que vive con diabetes y una úlcera en la planta del pie, en la que al caminar ejerce presión sobre la herida y no permite su cicatrización, existen dispositivos de descarga como las botas de fibra de vidrio que, al utilizarlas, distribuyen las carga del peso del paciente sobre la bota y no sobre el pie, así el paciente puede caminar sin lastimar su herida. 

Sin embargo, es súper importante que el especialista valore la úlcera y determine si el paciente es candidato a utilizar estos dispositivos.

Por esta razón, no debes echar en saco roto el conseguir un poco de ayuda de estos dispositivos. De hecho, lo más importante de este tipo de apoyos es que colaboran a que el paciente conserve la independencia de su movilidad.

Por otro lado, los familiares y amigos, especialmente aquellos que puedan ser los cuidadores de algún paciente con herida crónica, también pueden brindar su ayuda para esta labor. No obstante, se trata de una opción que muchas veces es compleja ya que conlleva que otras personas estén presentes, lo cual no siempre es posible.

  1. Tratamiento

Esta es la última opción pero, sin lugar a dudas, es la más confiable para poder caminar a pesar de tener una herida crónica y se llama: Tratamiento. Ahora bien, los dos puntos anteriores son un grandioso complemento, en caso de ser necesarios, para que poder caminar sea la realidad del día a día.

Recordemos que una herida crónica se presenta porque el cuerpo no es capaz de sanar.
CASO DE EXITO 2
DIABETES TIPO2 2
HERIDAS CRONICAS 2
PREVENCION Y CONTROL 2

En contraparte, un especialista ayuda a que la cicatrización sea posible y, con ello, la recuperación de las dolencias y malestares que genera una lesión así.

Es decir, un médico especialista, con el tratamiento adecuado, puede ayudar a un paciente para que recupere su movilidad, sin importar la zona y el tiempo de una herida crónica.

Por otro lado, ¿recuerdan que arriba hablamos del tratamiento oportuno? Esto significa que entre más pronto se realice la evaluación y el diagnóstico, más fácilmente se podrán evitar las complicaciones.

Debemos tener presente que cada uno de los casos de heridas crónicas es diferente y presenta distintas necesidades. Por ello, los tratamientos pueden ser distintos para cada paciente y siempre encontrarán apoyo en familiares, amigos y, en general, de quienes cuiden de la persona que lo requiere.

Así que no esperes más y acércate a un especialista, que es la mejor opción para que tu movilidad e independencia sean parte de tu día a día nuevamente.
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