Heridas Crónicas y Pie Diabético

Mi herida crónica no me permite caminar, ¿qué hago?

Compartir
Lic. Aldo Melchor Hernández
Lic. Aldo Melchor Hernández
Farmacéutico Clínico

Una herida crónica puede tener numerosas repercusiones para quien la padece. Entre las problemáticas que pueden aparecer, están no solamente las de índole físico, como el dolor, o las del terreno psicológico, como la ansiedad y la depresión, sino también aquellas que trastornan de otro modo la vida diaria de un paciente.

Nos referimos a la vida social, pues una persona puede verse sometida a cambios que afectan su rutina, su día a día. Entre ese tipo de problemas se encuentran los de movilidad.

Esto ocurre especialmente cuando las extremidades inferiores se han visto comprometidas con una herida de este tipo, ya que pueden incluso imposibilitar el caminar. 

Sin embargo, la buena noticia es que, aún en este panorama, no todo está perdido. Con un poco de orientación y la toma de algunas decisiones, se puede ir hacia el camino de un mejor nivel de vida, incluso aquel que se tenía antes de que la herida apareciera.

Es posible sanar tu herida crónica

Antes que cualquier otra cosa, lo primero que debemos decir es que mejorar es posible. No es una simple esperanza, no se trata de un sueño. Es una realidad que existe un camino determinado, aún si la herida crónica parece decir que no.

Es normal sentirse sin ánimos ante el panorama que ofrece una herida crónica, pues mucho de lo que más motiva la vida de una persona, es su vida diaria, su contacto social, su independencia, y todos estos elementos se ven afectados cuando una herida que no cicatriza aparece.

Pero el primer paso para saber qué hacer es entender que es posible sanar, que las heridas crónicas tienen solución y que lo más importante es encaminarnos hacia esa ruta de resultados positivos.
CASO DE EXITO 2
DIABETES TIPO2 1
HERIDAS CRONICAS 2
PREVENCION Y CONTROL 2

No estás solo

El siguiente paso es mirar las cosas con calma para comprender que no estás solo en este proceso, pues existen distintos frentes que debemos considerar. En primer lugar, las heridas crónicas son una afección presente en más personas. Es decir, al igual que tú, muchas más personas padecen actualmente una herida crónica.

Del mismo modo, tal como hay muchos pacientes con heridas crónicas, existen también familiares y amigos que están pendientes de la situación de cada uno de ellos. Estas personas, que son parte importante del círculo social de un paciente, están ahí, junto a él, para dar su apoyo y comprensión.

Finalmente, aunque no menos importante, hay otro grupo de personas que no te dejarán solo jamás y que, de hecho, es el encargado de llevarte de la mano hacia el camino correcto, hacia la solución de la herida crónica. Se trata de los doctores.

Algunas veces, por razones que no vamos a explorar en este texto, se puede olvidar o menospreciar lo que un médico puede hacer para ayudar a un paciente. Sin embargo, la realidad es que, en temas de medicina, como es lógico, son los doctores quienes pueden ayudar.

Esto último también significa tener cuidado con remedios milagrosos que prometen resultados dudosos y que podrían ser peligrosos para cualquier persona.

Entonces… ¿qué hago?

Una vez que tienes la perspectiva de los elementos anteriores, ahora sí podemos orientarte sobre qué hacer. La buena noticia es que, en este punto, ya tomaste el camino correcto al reconocer que es posible recuperar lo perdido, también que no estás solo en el camino y, finalmente, que son los doctores quienes pueden guiarte.

El camino para sanar tu herida crónica, aunque sencillo de reconocer, debe ser tomado con la importancia que merece, pues los médicos así lo harán caso con caso.

Por esta razón es que, lo primero que se debe hacer es acudir a un médico para ser evaluado y canalizado con los especialistas o, en su defecto, se puede acudir directamente con los especialistas en el tratamiento de heridas crónicas.

Algo que puede ser muy valioso es que este proceso se realice en cuanto sea posible, pues el tratamiento oportuno puede ayudar a minimizar la posibilidad de presentar complicaciones.

De cualquier modo, un especialista debe ser capaz de dar el tratamiento adecuado para una herida crónica, sin importar hace cuánto tiempo que la herida está ahí.

Además, un médico con las credenciales correctas para tratar tu padecimiento, hará su trabajo de tal modo que la pena, la ansiedad y muchos otros sentimientos que pueden pasar por tu mente, sean tratados a la par.

Gracias a ello, podrás enfocarte mejor, pues ahora lo más importante es que te esfuerces por estar bien y que pienses en sanar, en recobrar tu movilidad y en recuperar tu vida social.

CASOS DE EXITO 1
DIABETES TIPO2 1
HERIDAS CRONICAS 2
PREVENCION Y CONTROL 1

¡Hoy es un buen día!

Recuerda que el mejor día para comenzar a tratar tu herida crónica es hoy y el mejor momento para acudir con especialistas es ahora.

El proceso para sanar comienza desde la reflexión de que es posible curarte, de que no estás solo y de que existe una vía hacia una vida mejor y hacia recuperar tu movilidad y tu independencia.

Compartir

¡Es hora de tratar
adecuadamente tu Diabetes tipo 2 o Herida Crónica!

Toma la decisión, este es tu momento.

¡Artículos sugeridos!

Ver todos
icono más

¡Suscríbete a nuestro boletín y descubre cómo tratar tu padecimiento!